Categorías
Postres

Profiteroles, un postre muy refinado

profiteroles

Este postre de gran tradición debe sus orígenes al Renacimiento italiano, aunque hoy en día sea más conocido como una receta francesa. Los profiteroles, literalmente “provechosos”, son una preparación que toma su tiempo, pero les aseguro que el resultado merece para el sabor del todo especial y para la presentación muy refinada. Además los petisús se pueden conservar muy bien en vuestra despensa, así que si preparan en abundancia podrán disfrutar para dos o tres semanas.

Ingredientes de los Profiteroles


Para los petisús:

  • 4 huevos a temperatura ambiente (dejar a lo menos dos horas afuera del refrigerador)
  • 130 gramos de harina sin polvo de hornear
  • 100 gramos de mantequilla
  • 100 ml de leche
  • 100 ml de agua
  • 1 cucharadita de azúcar
  • 1 pizca de sal

Para el relleno:

  • 500 ml de crema para batir
  • 2 cucharadas de azúcar flor

Para la cobertura

  • 400 gramos de chocolate negro
  • 50 gramos de pistachos sin sal

Preparación


Empezamos con los petisús. Verter en una olla el agua, la leche, la mantequilla, la cucharada de azúcar y la pizca de sal. Hacer hervir a fuego moderado mezclando con regularidad. Cuando el compuesto hierve, retirar del fuego y añadir la harina de a poco, tamizando bien y mezclando para que no se formen grumos.

Una vez añadida toda la harina, volver a poner a fuego muy moderado moderado y seguir mezclando hasta que el compuesto deje una pátina sutil en el fondo de la olla. Retirar y dejar enfriar para un par de horas.

Batir los cuatros huevos y añadir de a poco al compuesto una vez que se haya enfriado a temperatura ambiente. Por mientras calentar el horno a 220 grados. Ahora pueden dividir la masa en pequeños pastelitos que serán vuestros petisús: háganlo directamente en la bandeja del horno cubierta con papel para hornear, ayudándose con una cuchara.

Dejar cocer en el horno a 220 grados para quince minutos y después para otros diez minutos a 190 grados. Durante la cocción es importante que la puerta del horno quede cerrada. Al finalizar la cocción dejar los petisús en el horno para que enfríen gradualmente y queden bien secos en su parte interior. Pueden abrir la puerta del horno pero muy poco, lo ideal es poner una cuchara de madera en la puerta para mantenerla casi cerrada.

Cuando los petisús serán fríos, podrán batir la crema con la azúcar flor y llenarlos con este compuesto. Lo mejor es hacerlo con una manga de cocina, pero si no la tienen pueden poner la crema en una bolsa plástica para alimentos y practicar un pequeño hueco en una esquina. Así podrán llenar los petisús con tanto de horadar cada uno de ellos con un tenedor o con la punta de un cuchillo.

Por mientras hacer calentar el chocolate para la cobertura. Existen varios sistemas para hacerlo, pero el más clásico que les aconsejo es el baño María, para el cual se utilizan dos hollas: en una se pone agua y se hace hervir, en la otra, más pequeña, el chocolate. La holla más pequeña puesta en la más grande se calentará y hará que el chocolate se pueda licuar sin quemarse.

Pasar en el chocolate cada petisú, decorar con pistachos groseramente picados y… ¡listo! Para decorar, en lugar de los pistachos pueden utilizar almendras o crema batida. Una vez preparados, los profiteroles se podrán mantener en vuestro refrigerador para dos o tres días. Pero si prefieren pueden dejar los petisús vacíos hasta la hora de servirlos: de esta forma los podrán conservar para más de dos semanas en un contenedor bien cerrado.

Para acompañar:


Perfecto un vino dulce, por ejemplo una champaña nacional. Los profiteroles son un postre que se presta muy bien a cerrar cenas importantes con un toque que une tradición y alegría. Si prefieren dejar de lado el alcohol, pueden probar los profiteroles con un buen café en granos italiano.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *